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DERECHO PROCESAL PENAL ACUSATORIO
  • Miguel Ángel Ruiz Sánchez
Este libro que el lector tiene en sus manos, comprende el estudio y análisis de las instituciones de Derecho Procesal creadas a partir de la reforma constitucional en materia penal del 18 de Junio del año 2008, conforme al sistema penal acusatorio y oral, a implementarse en todo el país en el año 2016. Su contenido es propio del Programa de la materia de Derecho Procesal Penal de la Licenciatura en Derecho aprobado por el Consejo de Coordinación para la implementación del Sistema de Justicia Penal, publicado por su Secretaría Técnica (SETEC-SEGOB). El objetivo principal de esta obra jurídica es dotar a los abogados y alumnos de la materia referida de los conocimientos necesarios que les permitan comprender la nueva estructura del Procedimiento Penal Acusatorio, a través del ejercicio de buenas prácticas para transparentar a la justicia penal mexicana y promover la rendición de cuentas a que se deben los operadores en el nuevo sistema, desde la perspectiva del cumplimiento irrestricto de los derechos humanos y garantías que los reconocen en la Constitución Federal y en los Tratados Internacionales que el Estado mexicano está obligado a cumplir por ser parte integrante de los mismos. En el desarrollo de la investigación el lector se percatará que los contenidos temáticos están completamente actualizados al considerarse los aspectos constitucionales de la reforma antes citada, el Nuevo Código Nacional de Procedimientos Penales y sus reformas de diciembre de 2014 que se encuentran en la Cámara de Senadores para su aprobación final, los Tratados internacionales en materia de derechos humanos, Decreto de iniciativa de la Ley Nacional de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal (Publicada en la Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, el 2 de diciembre de 2014 y enviada al Ejecutivo de la Unión para su Publicación oportuna en el Diario Oficial de la Federación, insertando las reformas al Código Nacional de Procedimientos Penales que se citan en el Decreto de referencia), doctrina nacional y comparada, formatos de cadena de custodia y Jurisprudencia selecta para un mejor entendimiento de las instituciones procesales. No obstante que la obra se dirige a los alumnos de la Licenciatura en Derecho, también puede ser consultada como un referente doctrinario y práctico por los operadores del nuevo sistema de justicia penal, así como por los abogados postulantes que representarán a la Institución de la Defensa Privada, precisamente por la experiencia académica de su autor con más de diecisiete años ininterrumpidos en la UNAM e INACIPE, haber sido agente del Ministerio Público de la Federación y SubDirector de Control de Procedimientos Penales en la PGR, por su ejercicio profesional de veintiséis años, y Certificación por Méritos otorgada por la SETEC-SEGOB y por la Universidad de Nebraska-Lincoln (EE.UU) en Convenio con la UNAM.
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MANUAL DE LAS ETAPAS DEL SISTEMA ACUSATORIO
  • Jorge Segismundo Rotter Díaz
Superado que ha sido el paradigma del sistema inquisitivo mediante la reforma constitucional de 18 de junio de 2008, y legalmente con la expedición de distintas codificaciones de las entidades que se han sumado a la transformación del sistema de justicia penal, así como el Código Nacional de Procedimientos Penales, ha traído aparejada la necesidad de que estudiosos y apasionados del derecho penal y procesal penal, como el autor, el maestro Jorge Segismundo Rotter Díaz, participe con esta obra en la construcción de nuestro nuevo sistema procesal penal mexicano de corte acusatorio, y mediante sus propuestas abiertas y del orden práctico contribuye, sin lugar a dudas, en la que debe ser la permanente búsqueda de una mejor administración de justicia penal de corte acusatorio. El valioso material que se presenta en esta obra, recoge las experiencias que desde la judicatura y la academia ha obtenido el maestro Rotter, en los albores de este nuevo sistema de justicia penal, complementado, desde luego, con las discusiones que en torno a la implementación de dicho sistema se ha dado en nuestra nación. Consciente el autor de que existe una enorme brecha entre la expresión legal donde se cimienta este sistema acusatorio y el compromiso que tenemos todos los operadores del nuevo procedimiento penal, para que toda institución, legislación, doctrina, jurisprudencia encaje adecuadamente y, por ende, gire en el mismo sentido que este nuevo sistema procesal penal, el trabajo que hoy se entrega tiene también como objetivo esa imperiosa necesidad, y como tal propone un estudio serio y con conciencia de las diversas etapas que conforman el nuevo procedimiento penal en su primera instancia, a saber: etapa preliminar, etapa intermedia y etapa de juicio, todo bajo la óptica y la experiencia jurisdiccional y académica del autor, quien realiza todo un esfuerzo para centralizar los problemas fundamentales que se van presentando en el diario acontecer en cada una de dichas etapas y propone soluciones del orden práctico a las mismas, teniendo siempre presente y como referentes fundamentales además, a nuestra constitución mexicana y las diversas convenciones de derechos humanos, (columna vertebral de este nuevo sistema de justicia penal), a la jurisprudencia y sobre todo la valiosa experiencia obtenida por el autor en la práctica jurisdiccional y académica. Cabe señalar que el éxito de este nuevo sistema acusatorio no puede cimentarse comparándolo con los principios e instituciones que conformaban el hoy superado sistema inquisitivo, al ser éste un circulo vicioso que no conduce a nada práctico, al contario el éxito se debe medir a partir de la capacidad que tengamos todos los operadores de este sistema (cualquiera que sea la calidad que nos corresponda) de permitir que el justiciable y la comunidad en general puedan obtener de la justicia que se imparte en este sistema acusatorio, aquello que le corresponde, y es que la capacidad del nuevo sistema para generar la satisfacción de dicha necesidad debe ser promovida permanentemente. Ahí lo valioso de esta obra que hoy tengo el honor de presentar porque se aparta de esa estéril comparación y, al contrario, facilita y promueve el entendimiento de este sistema y al mejoramiento de la administración de justicia penal de corte acusatorio. Concluyo esta presentación alentando al autor a que continúe en este ejercicio de pensar y enseñar a través de soluciones prácticas los problemas que se presentan en este nuevo sistema de justicia penal y contribuir, como hoy lo hace, con esta obra a construir un nuevo diálogo nacional que permita la satisfacción de la mencionada necesidad de que el justiciable y la comunidad en general puedan obtener de este sistema de justicia aquello que les corresponde.
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LA JUSTICIA PENAL CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
  • Santiago Ávila Negrón
La investigación y el desarrollo de los derechos humanos a través de su historia, se realiza tomando en cuenta únicamente los elementos de carácter teó- rico y jurídico, por lo que se hace una narración de los principales momentos en que los derechos humanos han sido establecidos en documentos jurídicos. Se realiza una exposición sistemática del desarrollo histórico de los derechos humanos, a través de los principales ordenamientos normativos, haciendo referencia a los documentos fundadores de los Estados Unidos de Norteamérica y de Francia a finales del siglo xviii. Es incuestionable que al revisar lo que se ha hecho a favor de los derechos humanos, nos damos cuenta que muchos de los postulados propuestos por la Ilustración, siguen sin hacerse realidad y las violaciones a los derechos humanos no han desaparecido, sin embargo, el hecho de que se esté trabajando para erradicar o por lo menos disminuir las violaciones a tales derechos, es un buen síntoma. En este contexto, es un signo de la modernidad el hecho de que las esperanzas y los anhelos de las personas puedan plasmarse en normas jurídicas y que de esa manera sirvan como arreglos institucionales estables y duraderos para regular la conducta de las autoridades y los particulares. La historia de los derechos fundamentales, como la historia del Estado constitucional en su conjunto, es una mezcla tanto de grandes corrientes de pensamiento y de una serie compartida de problemas, como de circunstancias locales y de intereses concretos. Es importante tener en cuenta lo anterior para no pensar que se pueden descubrir, en materia de derechos fundamentales, grandes novedades. Las tradiciones de cada país, la forma en que se conciben las relaciones entre los particulares y el Estado, la capacidad de integración de gobiernos y ciudadanos, entre otros muchos factores, tienen un peso evidente en el establecimiento y la garantía de los derechos. El surgimiento de los derechos en la historia, primero como derechos naturales, existentes solamente en los textos de algunos pensadores que se adelantaron a su tiempo y luego como derechos positivos establecidos en las grandes declaraciones, supone un cambio radical en la concepción de la persona humana y del entendimiento moral de la vida. Gran parte de ese cambio se debe, como lo explica Bobbio, a una verdadera revolución copernicana que consiste en la “inversión del punto de vista” que hasta entonces había existido sobre la relación entre la persona y el grupo social.
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LOS DERECHOS HUMANOS Y SUS RESTRICCIONES
  • Gumecindo Achautla Calderón
El presente ensayo tiene como finalidad, saber que los Derechos Humanos no son absolutos, sino que por disposición de las propias normas legales, imponen deberes a las personas, que su única finalidad es una mejor convivencia en comunidad. Pues uno de los Derechos Humanos más restringidos, es el referente al derecho a libertad, en razón de que las personas tenemos la idea de que, por ser libres podemos hacer lo que se quiera, sin ningún tipo de limitación. Así las cosas, la propia Constitución, en cada uno de sus artículos que contienen derechos fundamentales, a su vez contienen algún tipo de restricción o limitación, también los tratados internacionales sobre Derechos Humanos contienen limitaciones o restricciones, como la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Políticos y Civiles. Entendemos que de no haber algún tipo de restricciones en las normas que rigen la convivencia en comunidad, esta simplemente ya no existiera como tal, por la sencilla razón de que los más fuertes prevalecerían sobre los más débiles y por consiguiente en el propio detrimento al no poder desarrollarse como personas en sociedad. Por lo tanto, si los ciudadanos como personas integrantes de una comunidad abusan en el ejercicio de sus derechos, y con ello lastiman o lesionan los derechos de los demás, en lo futuro no le quedara más remedio al Estado, que restringir más y más los Derechos Humanos, con la única finalidad de preservar dicha comunidad y eso a nadie le conviene. Es por eso que solo nos queda, respetar a los demás como quisiéramos que nos respetaran a nosotros.
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GLOSARIO DE CRIMINOLOGÍA, CRIMINALÍSTICA Y VICTIMOLOGÍA CRIMINAL
  • Wael Hikal
El presente material muestra la sistematización de términos en las áreas: criminal, forense, social, natural y jurídica, que en total derivaron en más de tres mil. No solo limitándose a mostrar un concepto, sino que en algunos se incluyeron de tres a más para que el lector tenga más amplia perspectiva. Este Glosario de Criminología, Criminalística y Victimología Criminal, es de utilidad para el alumno, profesor, investigador, juez, procurador, perito y todo profesional de la Criminología, Criminalística, Psicología, Derecho, Trabajo Social, Pedagogo, Química, Física, Medicina y de otras áreas relacionadas con la justicia criminal o penal.
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AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN EN EL DERECHO PENAL
  • Alfredo René Uribe Manríquez
Derivado de la reforma al sistema de justicia penal publicada en el mes de junio del año 2008 se han tenido múltiples e intensas formas de analizar el objeto de estudio del Derecho Penal. Desde la exigencia misma que realizan los artículos 16 y 19 constitucionales, dos ejes básicos constituyen el estudio del Derecho Penal: a) el hecho que a ley señala como delito, y b) la probable intervención del sujeto a título de autor o cómplice. Cuando este libro se publicó en su primera edición, se vislumbraba a la lejanía la reforma antes referida pero no se tenía la certeza de su contenido. Si bien se alzaron voces que de inmediato y dejándose llevar por el canto de las sirenas, adelantaron las condolencias por la muerte de la dogmática jurídico penal y su utilidad en el proceso penal acusatorio adversarial, quienes lo hicieron no pudieron estar más equivocados. La dogmática jurídico-penal se ha afianzado como un útil instrumento desde el sistema procesal penal de corte acusatorio, creo que es hora de entender al Derecho Penal, todo el ámbito del Derecho Penal, como un bloque monolítico que se ve entrelazado,lo que no constituye otra cosa que el sistema integral del Derecho Penal del que ya nos han hablado antes Wolter, Freund, Kuhlen, y propuesto desde 1882 por von Liszt. Este sencillo trabajo de juventud hoy confirma su utilidad en la praxis mexicana al imponerse, como bien lo ha hecho notar en su amable invitación a la lectura mi querido y admirado amigo Rubén Quintino, la necesidad de determinar la probabilidad de que el imputado cometió o participo en la comisión del hecho. Ciertamente de una interpretación armónica de la exigencia de los numerales constitucionales antes invocados y del articulo 141 del Código Nacional de Procedimientos Penales, en efecto tenemos ya el concepto guía a utilizar en la determinación de la autoría y la participación en el Derecho Penal, siendo este la comisión del hecho o la participación en el mismo, lo que nos lleva a establecer sin duda un criterio diferenciador. He insistido constantemente en la necesidad de contar con nuevos criterios respecto a la estimación de autoría o complicidad para los jueces, uno, quizá el que mas me ha costado trabajo mostrar en las clases que he tenido oportunidad de impartir por la República Mexicana, es la coautoría no ejecutiva, ante el rechazo derivado de la costumbre convertida en práctica cotidiana en nuestro país que exige en su mayoría la ejecución del tipo por todos los intervinientes para estimar la figura de la coautoría dejando con ello un espacio de impunidad ante casos en los que quizás el personaje más importante organice el plan, reúna a los intervinientes, les aporte los medios para la ejecución del hecho, y sin embargo, no participe directamente en la ejecución de lo descrito por el tipo penal. Otro tema que trato como excurso en la presente obra y que tendrá gran calado en poco tiempo es la autoría mediata en aparatos económico-empresariales derivado del procedimiento especial para personas jurídicas contemplado en el Código Nacional de Procedimientos Penales, tema al que hasta hace poco tiempo la doctrina mexicana le había mostrado poco interés, sin embargo, comienzan a vislumbrarse obras de alta seriedad académica en nuestro país que tratan el tema de la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Como siempre hago, debo agradecer a quienes he tenido la fortuna de encontrar en mi camino y han traído nuevas experiencias académicas y de vida, vaya pues mi agradecimiento al “Club de la Biblioteca” en la Georg-August Universität Göttingen mis amigos Carlos Augusto Gálvez, Johnny Javier Quizhpe, Hugo Favian Apaza Mamani, así como al Prof. Dr. Kai Ambos, la querida Dra. María Laura Bohm, a John Zuluaga y Roberto Contreras, quienes hicieron de aquella experiencia alemana una vivencia inigualable e inolvidable. A quienes con sus experiencias y conocimientos aportan cada día más a mi formación y que me honran con dedicarme alguna palabra de aliento, algunos minutos de su valioso tiempo a mis dudas y cuestionamientos, aun en la lejanía, entre ellos especialmente al Dr. René González de la Vega, Dra. Verónica Román Quiroz, Dr. Fernando Tenorio Tagle, son unos verdaderos ejemplos a seguir.
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LA ARGUMENTACIÓN JURÍDICA EN EL PROCESO PENAL ACUSATORIO
  • Faustino Guerrero Posadas
Bajo la óptica de la razón se hace el estudio general de la importancia que tiene la argumentación jurídica en el Derecho Penal Acusatorio, pues en su momento estableceremos ya el estudio particular de cada una de las etapas del proceso y su argumentación, por lo que este sencillo material sólo es una exposición genérica. El nuevo sistema penal acusatorio, adversarial y oral es una realidad vivida ya en los Estados de la República y máxime con el Código Nacional de Procedimientos Penales de Procedimientos Penales, propiciando estudios tanto sistemáticos, dogmáticos y de argumentación debido a las actuaciones de las partes, pues es un cambio perenne de la impartición de justicia que implica una especialización para los que somos litigantes en este sistema, para ministerios públicos, peritos y jueces, ahí nos damos cuenta de la importancia que tiene cada uno de los estudios que vamos realizando. El tema la argumentación en el juicio oral, es un libro tal que permite directrices, tanto para servidores públicos como para particulares que se dedican a cultivar las ciencias jurídicas y más aún la de “el derecho penal”; por ende con mayor eficacia se devela su utilización en el nuevo proceso penal en cualquier etapa que se decida emplear. La argumentación jurídica en el derecho penal acusatorio no está herrada en la ciencia jurídica, ya que establece criterios fundamentales basados en la razón, descartando que se emplee criterios empiristas, pues éste sin la razón empleada ontológicamente, se hace mero empirismo, por lo que dicha rama filosófica esencialmente sin la ontología es sólo un método experimental simple, más no es ir al fondo de la cuestión, en cambio, la argumentación ampliamente nos hace reflexionar en que todo es un conjunto de razonamientos que tiene aplicabilidad para un estudio esencial de las realidades de la sociedad, en ese entendido no se trata de estudiar únicamente lo acontecido, es decir, una experiencia o acontecimiento desde el mismo contexto, ya que para ello tenemos la dogmática penal a efecto de que se hagan válidos los criterios de argumentación de defensa tanto por parte del indiciado o de la representación de la ofendida o la víctima, máxime que el emplear la teoría del delito ya es tomar en cuenta la ontología jurídica, pues hablar de la conducta en sí es ontológica, razón simple que no la vemos independiente a las actuaciones de las personas, por ello es que nunca referimos ahí va la conducta caminando, sino más bien, es parte superior a lo que el método empirista precisaría, “el hecho sucedido”, en cambio la ontología valora lo que sucedió para ir más allá, atribuyéndole una conducta o ausencia de la misma dependiendo el caso. En virtud de lo anterior, la argumentación jurídica que sin duda es una rama de la filosofía del derecho, la conjugo con el procedimiento penal acusatorio, ya que las actuaciones deben de ser argumentadas, por lo que con el nuevo sistema de justicia penal exige un marco de argumentación e ir más allá de los límites de la razón para ponderar criterios lógicos, ontológicos con sentido y con una teleología marcada a fin de que las actuaciones sean verosímiles.
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