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RESULTADOS DE LA BUSQUEDA
DERECHO PROCESAL PENAL MEXICANO
  • José Daniel Hidalgo Murillo (Coordinador)
Este libro se ha escrito gracias a la participación de un grupo de expertos en Derecho Penal y Derecho Procesal Penal. Hemos empezado muchos, pero al final quedamos pocos; es lógico, pues a veces el tiempo impide concretar un proyecto en el que participan tantas personas. Quienes hemos participado lo hemos hecho con la finalidad de que usted, a doce años de la reforma procesal penal, cuente con ideas claras de lo que debe aprenderse y de lo que ha de hacerse para conocer el proceso penal mexicano y para litigar, como abogado, en cualquiera de las áreas del Derecho Penal, tomando en cuenta el Derecho Comparado, la doctrina, la Constitución Mexicana y la legislación procesal penal. No se puede conocer el proceso penal sin conocer, al mismo tiempo, las leyes que en él intervienen, incluyendo tanto a las leyes federales como a las propias de cada una de las treinta y dos entidades federativas. En efecto, el Derecho Penal exige, con sus dos codificaciones (Penal y Procesal Penal), el conocimiento de: la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la Ley Nacional de Ejecución Penal y la Ley Nacional de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal. Asumimos un proceso de unificación al que pronto se reunirá el Derecho Penal. No pueden olvidarse, a la vez, las leyes relacionadas con la protección de datos, las que disponen sobre bienes de dominio y muchas otras que deben estudiarse con cada especialidad en Derecho Penal.
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EL CONTRAINTERROGATORIO A TRAVÉS DE CASOS PRÁCTICOS
  • Simitrio Ruiz Martínez
Como operador del sistema desde el año 2010 a la fecha, he quedado convencido de que el contrainterrogatorio es el arma más letal del sistema penal acusatorio, pues define la suerte del juicio. Un abogado que no sepa contrainterrogar, difícilmente podrá ejercer el principio de contradicción, que resulta ser la base principal de nuestro sistema penal. El contrainterrogatorio es una de las técnicas más complicadas de desarrollar en el litigio oral penal, pues, aparte de conocer la teoría, exige mucha práctica para su consumación. Los grandes autores en temas de contraexamen recomiendan, en el contrainterrogatorio, hacer preguntas sugestivas de un sólo hecho, de lo general a lo particular, cortas y secuenciales, etcétera, sin embargo, en realidad ninguno enseña cómo trabajar un contraexamen a testigos y peritos, pues sólo la práctica nos hará entender y comprender esta técnica de litigación. Los buenos contrainterrogatorios jamás se aprenden en los libros ni las técnicas en los manuales de litigación, el éxito de un buen contrainterrogatorio es inversamente proporcional a los tropiezos sufridos en el tribunal de enjuiciamiento. La experiencia nos ha enseñado que, para aprender a jugar futbol, debemos “patear” el balón, pues nadie aprende a jugar futbol sólo con leer revistas o ver noticias, ni siquiera viendo los mejores partidos; para jugar al futbol, hay que ir a las canchas y “tocar” el balón. Los buenos “toques” son producto del entrenamiento, lo mismo pasa con el contrainterrogatorio, los buenos “contras” son producto de la práctica en el tribunal. En el futbol como en el litigio, gana el que mete más goles, no el que juega bonito. La base teórica de este ejemplar se sustenta en las lecturas que destacados autores han escrito sobre el contraexamen, amén de los cursos que el autor tomó e impartió, sobre estos tópicos en particular. La base teórica bien puede escribirse en sólo dos páginas, pero llevarlas a la práctica es la empresa difícil. El presente libro, al que hemos denominado El contrainterrogatorio a través de casos prácticos, pretende contribuir al estudio del contrainterrogatorio, de una forma más práctica y simple. Es de carácter imperativo señalar que, para el éxito del contraexamen, el litigante deberá investigar los hechos de manera minuciosa, para allegarse de la información materia del contrainterrogatorio, pues un litigante que no investiga, por más que sepa y domine las técnicas de la contrainterrogación, le será difícil lograr su cometido, ya que la soberbia no es amiga del arte de contrainterrogar. Finalmente, este libro va dedicado sobre todo a los defensores públicos del fuero común, quienes como auténticos quijotes se lanzan a la arena jurídica, en una feroz y desigual batalla, sin más arma que su propia determinación y conocimiento, a ellos, con quienes el Estado sigue en deuda. El contrainterrogatorio es un arte, procura ser el artista.
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RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL ESTADO
  • Ana Beatriz Castrejón Díaz
  • Gabino Eduardo Castrejón García
La presente obra tiene como finalidad estudiar y analizar la institución de la Responsabilidad patrimonial del Estado a la luz de los hechos que se suscitaron el día 6 de septiembre de 2009, en la zona norponiente del Valle de México, en el Fraccionamiento Valle Dorado, ubicado en el Municipio de Tlalnepantla de Baz, Estado de México. Fuimos testigos, aunque no presenciales, de esta tragedia que cobró vidas humanas y causó daños a las personas que habitaban, y siguen viviendo en dicho fraccionamiento, y sus bienes. Es por ello que con esta obra nos hemos fijado dos objetivos: En primer lugar, hacer público nuestro reconocimiento a todas y cada una de las familias que padecieron los hechos que narraremos y que decidieron no dejar impune la actividad administrativa negligente en la que incurrió el organismo público federal desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), denominado Comisión Nacional del Agua (Conagua); y que acudieron a la propia autoridad administrativa, Tribunales Administrativos y Tribunales del Poder Judicial Federal e incluso a instancias internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en la ciudad de Washington, Estados Unidos de América, para reclamar una justa indemnización por lo que consideraban, en ese entonces, como un derecho a su favor. En segundo lugar, que sirva la presente obra como una guía didáctica que permita no sólo conocer la institución de la Responsabilidad patrimonial del Estado, sino cómo utilizarla, las vicisitudes que se presentan durante el procedimiento de reclamación, entre las que se encuentra la figura de la carga de la prueba, el surgimiento, a raíz de los eventos que se sucedieron, del derecho humano a la eficiente administración pública y varios otros aspectos, que por el área de especialidad en el que se encuentra, en muchas ocasiones son ignorados. Esta obra se encuentra dividida en dos partes: en la primera realizaremos un análisis y estudio técnico jurídico de la Responsabilidad patrimonial del Estado, abordando el marco conceptual, jurídico-constitucional, derecho comparado, sus elementos y requisitos de procedibilidad. Sustentamos nuestro estudio con la incorporación de los diversos criterios jurisprudenciales emitidos por los Tribunales del Poder Judicial de la Federación, que también demostrarán la evolución que ha tenido esta figura desde su introducción a nuestro sistema constitucional en el año de 2004 y hasta la fecha. En la segunda parte nos permitiremos narrar los hechos acontecidos en el Fraccionamiento Valle Dorado, del Municipio de Tlalnepantla de Baz, Estado de México, acontecidos el día 6 de septiembre de 2009, y cómo a través de la Responsabilidad patrimonial del Estado. En la mayoría de los casos que representamos se obtuvo una indemnización justa por parte de la Comisión Nacional del Agua; haremos del conocimiento de nuestros lectores, los procedimientos, paso por paso, que tuvimos que agotar, para llegar al objetivo final planteado, que era que se hiciera justicia a las familias afectadas, creyendo en las instituciones del Estado y hacer valer el Estado de derecho que siempre debe imperar en un Estado democrático como siempre hemos afirmado que es México.
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DILIGENCIAS DE JURISDICCIÓN VOLUNTARIA DE ADOPCIÓN (6)
  • María del Carmen Ayala Escorza
  • Juan Carlos García Alonso
Desde tiempos remotos se ha considerado a la familia como base de la sociedad, de ahí su importancia y el valor que cada uno de sus integrantes reviste. Si bien es cierto que la línea paterna es pieza fundamental en la conformación de este núcleo, los hijos siempre serán quienes continúen con el legado de preservar el linaje. Hablando del presente, existen diversas razones por las cuales dentro de una familia no se ha podido dar la concepción de un hijo de forma natural, que pueden ser desde dificultades físicas, hasta incluso la decisión propia de no ser padres por evitar los trastornos del embarazo, pero, a pesar de lo anterior, los individuos no pierden la ilusión de tener un hijo al cual darle el amor y cuidados, por lo que encuentran el medio para continuar, como ya se mencionó, con su linaje. Es por esto que, en la actualidad, la adopción se ha convertido en un procedimiento cada vez más recurrido dentro de nuestra sociedad, razón por la cual no podría quedar fuera un tomo que nos enseñará cómo es que se debe de llevar a cabo. En esta obra conoceremos tanto generalidades como particularidades de la adopción, pasaremos por su naturaleza histórica y jurídica, hasta una descripción detallada de la tramitación que se realiza ante el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México y su continuación ante una autoridad jurisdiccional oral en materia familiar. Esta última parte del procedimiento de adopción puede ser analizada gracias a los formularios que aquí se incluyen, en donde no sólo se puede observar la tramitología que llevan a cabo los adoptantes con la asesoría de profesionales del derecho, sino que también se puede observar el criterio y formalismos que sigue el juzgador ante un procedimiento de este tipo, ya que también se incluyen, en este volumen, los acuerdos emitidos por este último, desde el auto inicial hasta la sentencia que al procedimiento le recae. Como ya se hizo mención, el tomo de la colección está dedicado a la adopción; cuenta con una serie de capítulos y subcapítulos que son de gran utilidad para los abogados postulantes o estudiantes del derecho, así como para todos aquellos que tengan el deseo de llevar a cabo un procedimiento de adopción en la Ciudad de México, ya que de manera sencilla describe aspectos relevantes, como los siguientes. El conocimiento y conceptualización de la filiación, así como la importancia de conocer que este vínculo jurídico que existe entre ascendientes y descendientes puede surgir, ya sea por hechos biológicos o por actos netamente jurídicos, como sería el caso de la adopción. Basados en estos hechos y actos, en esta obra se describen las tres clases de filiación que existen, hablamos de una filiación legítima que surge como consecuencia de una unión matrimonial, la extra matrimonial que se da por un reconocimiento voluntario por parte del padre o por reconocimiento derivado de una sentencia ejecutoriada procedente de un procedimiento jurisdiccional y, la que reviste mayor importancia en este tomo, la que se conoce como filiación civil o adoptiva. Para poder establecer la filiación, en ocasiones resulta necesario realizar investigaciones tanto de paternidad como de maternidad, cada una tiene diversas vías de comprobación y están descritas en uno de los subcapítulos, ahí mismo se pueden encontrar las consecuencias jurídicas que los padres adquieren cuando se lleva a cabo el reconocimiento de un hijo. Adentrándonos en el tema de la adopción, observamos los aspectos más relevantes e importantes de la naturaleza jurídica de esta figura del derecho, iniciamos con su conceptualización, entendida según criterios de nuestro máximo tribunal de forma general como la acción de recibir como hijo a aquel que no lo es de forma natural, siguiendo siempre los requisitos y solemnidades que se encuentran establecidos en nuestro sistema normativo. Para entender nuestra realidad, siempre resulta preponderante conocer nuestro pasado, la evolución de nuestra sociedad; además de los cambios sustanciales, también se complementa con bases que hasta nuestros días se conservan, es por esto que en esta obra se hace una breve, pero concisa referencia histórica de la adopción, con la cual se marca de forma eficiente el comparativo de lo que fue, de lo que se conserva y de lo que es hoy. Desde el punto de vista netamente jurídico, la naturaleza jurídica de la adopción puede ser vista desde tres diversos puntos de vista o teorías: una denominada contractual, una llamada del acto jurídico mixto y otra más conocida como de la institución, en las cuales se considera como un contrato solemne, un acto jurídico o una institución. La adopción cuenta con características particulares que se encuentran inmersas dentro del siguiente concepto, el cual indica que es un acto jurídico plurilateral, mixto, solemne, constitutivo, extintivo en ocasiones, de efectos privados, de interés público al ser un instrumento de protección de los menores de edad y de los mayores incapacitados. Las características enunciadas dentro de esta definición son analizadas a detalle en la obra. Nuestro sistema jurídico mexicano contempla en algunas entidades dos tipos de adopción: existe la simple, la semiplena y la plena, la última es la única que se encuentra regulada dentro del sistema normativo de la Ciudad de México. La primera contempla elementos como la impugnación o la revocación, mientras que la segunda es irrevocable. Todo procedimiento jurisdiccional que se encuentre regulado en nuestro sistema normativo, está integrado por sujetos que de forma directa o indirecta intervienen en ellos, la adopción no es la excepción, es por esto que se hace un análisis y descripción del adoptante o adoptantes, del adoptado, de las personas o instituciones que ostentan la patria potestad o tutela de los adoptados, o aquellas que los hayan acogido, la autoridad judicial que será la encargada de resolver sobre la solicitud de adopción, el representante del Ministerio Público que habrá de velar por el interés del adoptado, el Juez u Oficial del Registro Civil que intervendrá con respecto al levantamiento e inscripción de las actas de nacimiento, así como los Organismos Públicos encargados de cuidar el destino de los adoptados y de promover la asistencia social, como el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF). Uno de los puntos en que todas las instituciones intervinientes coinciden, es el hecho de que antes de querer iniciar un procedimiento de adopción, es importante conocer todos y cada uno de los requisitos establecidos por la ley para adoptar, sin dejar pasar por alto dos aspectos relevantes: conocer quién es susceptible de ser adoptado y quién puede (además de reunir los requisitos) adoptar. La combinación de las listas de requerimientos y el cumplimiento de las características propias, tanto del adoptante o adoptantes, como del adoptado, hacen que el proceso de adopción resulte procedente. En párrafos anteriores se mencionó la evolución que ha ido experimentando nuestra sociedad, dada la apertura de igualdad y no discriminación que prevalece dentro de la Ciudad de México, actualmente encontramos que, con las modificaciones hechas al Código Civil de la Entidad, parejas del mismo sexo cuentan con la salvaguardia que les otorga el sistema normativo para poder adoptar. Nuestro Máximo Tribunal ha emitido criterios donde describe que la prohibición que se le pueda hacer a un individuo para ser considerado como adoptante, basado en la orientación sexual que tenga, resulta inconstitucional. La idoneidad de los adoptantes no debe estar fundamentada ni influida por su orientación sexual. Estos criterios y otros, dada la importancia del tema, también se encuentran plasmados dentro de esta obra. Como es sabido, la figura de la adopción no es exclusiva de nuestro país; a nivel global la tendencia a adoptar cada vez es mayor, existen casos en los cuales por diversas circunstancias los adoptantes pertenecen a otras naciones; por tanto, se describen dos supuestos que se pueden presentar: la adopción internacional, que se resume como el hecho de que personas con ciudadanía distinta a la mexicana y con residencia habitual en su país de origen, deseen adoptar a un menor de nacionalidad mexicana; y la otra, cuando personas con ciudadanía distinta a la mexicana, pero con residencia permanente en México, quieren adoptar a un menor de nacionalidad mexicana, conocida como adopción por extranjeros. La adopción, al ser considerada por nuestro sistema normativo como un acto jurídico, es susceptible de nulidad absoluta o relativa, las cuales se producirán dependiendo de los supuestos que se presenten al momento de su tramitación. Las características de estas nulidades son descritas en la parte final del capítulo que nos habla de la naturaleza jurídica de la adopción. Una de las partes principales que motivó la creación de esta colección de textos jurídicos, fue la de dotar a los abogados postulante, estudiantes y gente interesada, de herramientas que les ayudarán para la tramitación de procedimientos de forma particular. Hablamos de la adopción que, en la Ciudad de México, se encuentra conformada por dos etapas de tramitación: una ante el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México y otra ante el Órgano Jurisdiccional de la misma entidad (TSJCDMX). La primera etapa del procedimiento de tramitación de adopción arriba mencionada, está compuesta de una serie de pasos y requerimientos preestablecidos, contemplados y descritos en el capítulo correspondiente de este tomo. El DIF de la Ciudad de México cuenta con planes de apoyo para todos aquellos que quieran adoptar, los cuales, además de ser consultados de forma general en la plataforma de la institución, son analizados a detalle en esta obra, incluso se puede ver la forma en que se van alternando los actos que deberá ir realizando tanto el solicitante como el servidor público que lo atenderá. Una vez que se ha concluido con la etapa donde el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México resuelve el procedimiento de adopción en la entidad, se lleva a cabo mediante la tramitación de una jurisdicción voluntaria, razón por la que se consideró de vital importancia referir o recordar cuáles son sus características, además de mencionar que el juez competente para resolver será aquel que pertenezca a un Órgano jurisdiccional especialista en procesos orales en materia familiar. A partir de este punto, esta obra se encarga de describir y analizar el aspecto procedimental de una solicitud de adopción. Primeramente, hace referencia a los requisitos de fondo y forma que deberá contener el escrito inicial donde se deben manifestar aspectos como nombres de los adoptantes, domicilio para oír y recibir notificaciones, las personas que estos autorizan, la vía en la que se deberá actuar, los datos generales del adoptado y el tipo de adopción que se pretende llevar a cabo, los hechos y las pruebas ofrecidas, el derecho aplicable, los puntos petitorios y, no menos importante, la firma de los solicitantes. En consecuencia de esta solicitud hecha mediante escrito inicial, se describe en este volumen cómo la autoridad jurisdiccional deberá emitir un auto que, si es admisorio, se deberá turnar de oficio a una de las Unidades de Apoyo con los que cuenta el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México; específicamente cuando se trate de procedimientos en materia oral familiar, la Unidad de Gestión Administrativa (UGA) se encarga, entre otras facultades, de materializar los documentos derivados y ordenados dentro de los procedimientos ya mencionados, mientras que otra de las unidades, denominada Central de Comunicaciones Procesales (CCP), se encarga de materializar las diligencias necesarias, sin dejar de mencionar a la Unidad de Apoyo Tecnológico (UAT) que maneja, como se describirá en el capítulo correspondiente de la logística necesaria para que los procedimientos orales en materia familiar puedan tener un correcto desarrollo y conclusión. Ya se mencionó que uno de los elementos de forma que deberán integrar el escrito inicial serán las probanzas con las cuales se busca crear certidumbre de lo argumentado por los adoptantes y cuyas características de enunciación y ofrecimiento dentro de un procedimiento de jurisdicción voluntaria encaminado a la adopción, se describen en el capítulo establecido para esto, se menciona así cuáles son las pruebas que resultan procedentes en estas diligencias. La estructuración de una de las etapas más importantes de esta jurisdicción voluntaria es la audiencia de juicio, en cuyo desarrollo pormenorizado se describe lo referente a los alegatos de apertura, el desahogo de pruebas y los alegatos de cierre, para, de esta manera, concluir el procedimiento con el dictado de la sentencia definitiva por parte del Juzgador que conoció el asunto. Finalmente, en este libro se enuncian los efectos jurídicos que se crean con la adopción, es decir, los derechos y obligaciones contraídos tanto por el adoptante como por el adoptado.
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JUICIO SUCESORIO INTESTAMENTARIO (5)
  • María del Carmen Ayala Escorza
  • Juan Carlos García Alonso
  • Ana luisa Carbajal Álvarez
La cordialidad dentro de la familia debería ser un valor que nunca tendría que estar ausente sin importar las circunstancias de la vida que se fueran presentando. La muerte de cualquiera de los integrantes de la familia provoca, además del dolor por la pérdida, descontrol e incertidumbre sobre el futuro. Es increíble darse cuenta que sólo basta tener diferencias con respecto a la repartición de los bienes materiales que hayan pertenecido a alguno de los integrantes para que surjan odios y rencores entre aquellas personas que crecieron juntas, pero, aunque lo óptimo sería dejar perfectamente definida la forma en que habrían de repartirse esos bienes mediante un testamento, en la práctica y por la falta de cultura de heredar de forma correcta no pasa así, es por eso que se hace evidente la intervención de la autoridad jurisdiccional para que, bajo su supervisión, se haga un análisis de a quienes les corresponde adjudicarse los bienes dejados por el de cujus. La intervención del juzgador se manifiesta mediante la denuncia que haga alguno de los posibles herederos de un procedimiento intestamentario. Su importancia y constante repetición hacen que este tipo de procedimientos no pudiera quedar fuera de esta colección de textos jurídicos. Es por eso que esta obra se estructuró de la siguiente manera: Antes de entrar de lleno en el aspecto procedimental de los juicios intestamentarios, es vital conocer la parte doctrinal, razón por la cual se inicia dando una noción muy detallada de lo que es la sucesión y los tipos que existen en nuestro sistema jurídico mexicano, las reglas que se deben seguir y el momento en el que se debe producir. La falta de manifestación de la voluntad del de cujus plasmada en un testamento, da origen a la apertura de una sucesión legítima, lo cual ocurre en muchas de las ocasiones, es por eso que se dedica todo un capítulo entero al análisis de este tipo de sucesión y se describe la forma en la que se deberá repartir equitativamente la masa hereditaria entre los hermanos o medios hermanos (hijos del de cujus), el cónyuge o concubino y, en su caso, los ascendientes e incluso los colaterales. También se hace un análisis del orden en que algunos de estos herederos tendrán preferencia sobre los otros y de cuando estamos frente a una sucesión ab intestato. Existe diversidad de variantes que se pueden presentar al momento de designar a quienes les corresponde heredar. En caso de que no existiera persona alguna contemplada por la ley con ese derecho, nuestro sistema jurídico mexicano examina la posibilidad de que la masa hereditaria pase al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de la Ciudad de México. En el último capítulo doctrinal de esta obra, se realiza un estudio del procedimiento sucesorio intestamentario, analizando detalladamente cada una de las secciones que lo integran (de la sucesión, del inventario, de la administración de bienes y la de la partición y adjudicación de los bienes del de cujus). En esta colección de textos jurídicos se ha hecho énfasis no sólo en la parte doctrinal de los elementos que integran los procedimientos intestamentarios, sino que, además, se dota al lector de todo un expediente que contiene tanto los formatos de las promociones que son presentadas por las partes, como las transcripciones de los acuerdos que a estas les recayeron, para así podernos dar una mejor idea del criterio que emite el juzgador cuando las partes le hacen alguna solicitud, así podremos conocer la forma correcta de formular nuestras pretensiones. Estos formularios se encuentran enlistados en un índice especial para mejor comprensión del procedimiento y para optimizar su localización, es importante destacar que la forma en la que se dividen los formularios se hará según la sección que les corresponde, haciendo alusión a los cuadernillos que se van formando durante el procedimiento intestamentario.
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JUICIO SUCESORIO TESTAMENTARIO (4)
  • María del Carmen Ayala Escorza
  • Juan Carlos García Alonso
Trabajar y esforzarse día a día no sólo debería implicar ir solventando nuestros gastos y necesidades diarias, sino crear un patrimonio para poder tener un futuro más desahogado y saber que, llegado el momento, podremos dejar un legado económico a los nuestros. Dejar nuestra voluntad debidamente estipulada, donde se describa la forma en que los bienes acumulados deban ser repartidos de manera particular o universal a uno o varios individuos, constituye la vía idónea para legar y, de esta forma, tratar en la medida de lo posible de no dejar problemas entre aquellos que por derecho les podría corresponder y otros más que pudieren creer que ese derecho les asiste. En el presente tomo de la Colección de Juicios Especiales, denominado Juicio testamentario, se analizan de forma detallada, primeramente, la parte doctrinal, es decir, las generalidades del derecho sucesorio, comenzando con el concepto de sucesión y la clasificación de la transmisión hereditaria. Como en todos los procedimientos que contempla nuestro sistema jurídico mexicano, existen elementos personales que los conforman, así hablamos de actor, demandado, aval, fiador, etcétera. Dentro del juicio testamentario, señalamos a un autor de la herencia (también denominado como el de cujus), al heredero o herederos y la diferencia que existe entre estos y los legatarios, al albacea, a los interventores, a los acreedores y a los deudores, cuyas figuras son detalladas y explicadas dentro de esta obra. Uno de los elementos esenciales del juicio testamentario es indudablemente la voluntad del autor de la herencia, con base en ella es que en nuestro derecho existen tres clasificaciones de la sucesión, como es la testamentaria, la legítima y la mixta, mismas que podrán ser resueltas mediante procedimientos, como el judicial y el extrajudicial, también conocido como notarial. En los referidos procedimientos, encontramos que las formas en que los herederos pueden suceder son por propio derecho, por transmisión, o bien, por representación, no debemos olvidar que el momento en el cual se produce la sucesión será a la muerte del de cujus o autor de la herencia. Otro de los elementos de los procedimientos testamentarios que debe estar presente es, por obviedad, el testamento, que se podría entender como el documento donde se plasma, mediante la realización de un acto jurídico, la voluntad de un individuo de disponer la forma en la cual habrán de ser repartidos los bienes que posee y a quienes les corresponden. Nuestro Código Civil indica que el testamento está provisto de ciertas particularidades, como el hecho de ser considerado un acto jurídico, unilateral, revocable y libre, además de que tiene que efectuarse por una persona capaz, ya que para que produzca sus efectos deberá ser solemne. El ser considerado un acto jurídico tiene repercusiones, como tener una finalidad dual y de mortis causa, o sea, sus efectos serán producidos hasta después de la muerte del testador. Dentro de las formalidades que se deberán observar en el testamento, está la presencia de los testigos que confirmen la manifestación de la voluntad del testador, así como las disposiciones que en él quedarán plasmadas. No basta con que un individuo quiera manifestar su libre voluntad de suceder los bienes que pudiere poseer, sino que en nuestra legislación se contemplan limitantes de capacidad para testar que son descritas puntualmente dentro de este tomo, incluso la capacidad para suceder. De igual forma, así como contamos con restricciones para testar, también las hay para heredar, pueden ser considerados como incapaces de heredar aquellos que se encuentren en una situación de presunción de influjo que vaya contrario a la libertad del testador, o bien, del testamento, también se puede hablar de incapacidad por alta de reciprocidad internacional o por utilidad pública, mismos que son analizados en el capítulo respetivo de esta obra. Es cierto que la lógica nos diría que cuando nos apegamos a las formalidades que acompañan a la libre manifestación de la voluntad vertida en un testamento, estamos hablando de un acto jurídico perfecto, pero en la práctica no es así, ya que éste puede ser ineficaz en su totalidad, en el clausulado que lo componen, por fallas en la institución del heredero, o bien, del legatario o las modalidades de estos. Así como hay voluntad libre al testar, en cualquier momento el testador podrá revocar su anterior manifestación. Como ya se mencionó, el testamento será el medio que designa la forma mediante la cual habrán de repartirse los bienes, pero es importante destacar que un testamento puede ser inoficioso cuando dentro de éste no se haya contemplado otorgar una pensión alimenticia a quien por derecho le correspondiere. Nuestra legislación nacional es tan diversa que en ella encontramos entidades que aún contemplan algunos tipos de testamentos que, por ejemplo, en la Ciudad de México y en el Estado de México ya se encuentran derogados. Es por esto que dada la trascendencia a nivel nacional que se le busca dar a la colección y también para incrementar nuestro conocimiento doctrinal, se hace un análisis de ellos, encontramos que existen dos grandes clasificaciones: los testamentos ordinarios y los especiales, en los primeros están el público abierto, el cerrado, el público simplificado y el ológrafo, y, en los segundos especiales están el privado, el militar, el marítimo y el hecho en país extranjero. Antes de que el proceso testamentario concluya, la masa hereditaria deberá ser administrada por una figura que se estudia dentro de este volumen, al cual conoceremos como albacea, quien, además de la administración, deberá liquidar el patrimonio del de cujus. De esta figura hay diversos tipos, como son el testamentario, con sus correspondientes subdivisiones, el legítimo, el dativo, el provisional y el definitivo, los cuales cuentan con facultades diversas descritas en esta obra. La figura del albacea no cuenta con la libertad total de disponer de la masa o de la toma de decisiones aleatoriamente, ya que, así como cuenta con las referidas facultades, posee limitantes, excusas e impedimentos que regulan su labor, así se contemplan también obligaciones correspondientes al cargo que se le confiere, como es la rendición de cuentas. El ente encargado de vigilar que la labor del albacea sea la correcta, es el interventor, quien podrá intervenir en ciertos casos, como los descritos dentro de este libro. Sus funciones y la forma en que se deberá terminar el cargo conferido, también forman parte de la estructura de esta obra. En cuanto al aspecto procesal, se contempla la acción de petición de herencia y los casos que se pueden presentar al momento de iniciar un procedimiento testamentario, como el hecho de que la viuda haya quedado encinta al momento del fallecimiento del de cujus o como la aceptación o la repudiación de la herencia. En la parte final, se describe de manera puntual todas y cada una de las cuatro secciones que integran el procedimiento testamentario ante autoridad judicial, así como la tramitación extrajudicial ante notario. Asimismo, se ha hecho énfasis no sólo en la parte doctrinal de los elementos que integran los procedimientos testamentarios, sino que, además, se dota al lector de todo un expediente que contiene no sólo los formatos de las promociones que son presentadas por las partes, sino que se transcriben también los acuerdos que a éstas les recayeron, para así podernos dar una mejor idea del criterio que emite el juzgador cuando las partes le hacen alguna solicitud, con ello podremos conocer la forma correcta de formular nuestras pretensiones. Estos formularios se encuentran enlistados en un índice especial para mejor comprensión del procedimiento y para optimizar su localización, es importante destacar que la forma en la cual se dividen los formularios depende de la sección que les corresponden, así se hace alusión a los cuadernillos que se van formando durante el procedimiento testamentario.
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SOLICITUD DE DIVORCIO (3)
  • María del Carmen Ayala Escorza
  • Juan Carlos García Alonso
El matrimonio es el inicio de una nueva etapa dentro de la vida del hombre que vive en sociedad, los derechos y obligaciones a que nos constreñimos son tan diversos como las razones por las cuales permanecemos en pareja. Lamentablemente, tanto los individuos como la sociedad que la integran no son entes inertes que, sin importar los cambios o las diferencias, permanezcan sin modificarse. Los sentimientos pueden mutar o acabarse y en muchas ocasiones esto provoca diferencias irreconciliables, las cuales sólo pueden ser resueltas mediante la intervención de un juzgador, quien se convertirá en el tercero que ayudará a redimir estas diferencias y quien tendrá la obligación de velar por aquellos intereses que no pueden ser renunciados por ninguno de los divorciantes, así como apoyar la posible negociación de las responsabilidades que cada uno deberá continuar cumpliendo; de esta manera, ambos podrán continuar sus vidas de forma independiente con la posibilidad de volver a contraer nuevamente nupcias. Como ya se ha mencionado en introducciones de otros tomos que integran esta Colección de Textos Jurídicos, en cada una de las obras que la conforman, los autores nos hemos dado a la tarea de tocar los procedimientos que, como profesionales del derecho, tenemos la obligación de conocer, ya que algunos de ellos son los más recurrentes dentro de nuestra labor profesional. Es por esto que en esta obra hablaremos de los diversos procedimientos que existen para llevar a cabo un divorcio, el cual debemos entender en términos legales como la disolución del contrato de matrimonio o, dicho de una forma más sencilla, como la ruptura del vínculo matrimonial. Como mencionamos en párrafos superiores, resulta esencial hablar primeramente del matrimonio para poder así desarrollar de forma correcta el tema del divorcio; por esta razón, dentro del primer capítulo de este tomo se realiza un análisis detallado de dicha figura jurídica, en la cual se incluyen las nuevas concepciones que se le han dado en diversas entidades, como en la Ciudad de México cuando hablamos de matrimonio entre personas del mismo sexo. La naturaleza jurídica del matrimonio puede ser analizada desde distintos puntos de vista, por ejemplo, el que la describe como una institución, el que lo contempla como un contrato o como un acto condición, el que la define como un estado civil o visto como acto jurídico mixto, por mencionar algunos. Dentro del desarrollo de este capítulo se menciona la finalidad que el matrimonio persigue, además de los requisitos que la legislación de la Ciudad de México refiere para poder contraerlo, para ello se adjuntan imágenes de los formatos que se deben de llenar en el momento de hacer la solicitud. Existen diversos formatos en razón de que los hay para uniones de personas de distinto o del mismo sexo, además de los formatos para manifestar su voluntad de contraer matrimonio bajo el régimen patrimonial de sociedad conyugal, o bien, el de separación de bienes (los cuales se analizan también dentro de esta obra). Dentro de los requisitos que son necesarios, se contempla el presentar un Certificado de No Registro de Deudor Alimentario Moroso, donde se dé constancia sobre que ninguno de los contrayentes se encuentra inscrito dentro del Registro de Deudores Alimentarios Morosos (Redam), en este tomo se indica también la forma mediante la cual se pueden obtener los certificados. Anteriormente, dentro de la legislación local se contemplaba la posibilidad de que un menor de edad pudiera contraer matrimonio, pero en la CDMX se derogó la figura de la emancipación, por lo que sólo podrán contraer matrimonio los mayores de edad; asimismo, se enuncian los impedimentos que existen y los efectos que el matrimonio conlleva con relación con los cónyuges, con los hijos y los bienes. El capítulo II de este tomo analiza el tema principal del mismo, es decir, hablamos de su conceptualización primeramente desde el punto de vista doctrinal, así como su definición y ubicación dentro de nuestra actual legislación; además, se realiza un comparativo de las distintas clases de divorcio que existen y los efectos legales que esta separación conlleva como el derecho a alimentos. Como es conocido por todos los que nos dedicamos a esta carrera, el derecho es un ente que va evolucionando conforme surgen cambios dentro de la sociedad, es por eso que es susceptible de cambio o modificación, para lo cual se han creado procedimientos que reforman los estatutos establecidos con antelación, como es el caso de la temporalidad mínima que estaba prevista dentro de la CDMX para poder solicitar el divorcio después de haber contraído nupcias, donde se indicaba que pasado un año se podría tramitar, pero con base en una controversia constitucional presentada ante nuestro Máximo Tribunal, se emitió un criterio jurisprudencial que decreta como inconstitucional este requisito. Un análisis detallado de este hecho se encuentra desarrollado dentro del capítulo III de este volumen. En esta obra se dedica un capítulo al análisis de los diversos procedimientos que existen dentro de nuestra legislación, como el voluntario administrativo, el voluntario notarial, así como los costos por la tramitación que se deben pagar y los efectos que este produce, el voluntario judicial, tanto el procedimiento escrito como el oral y el divorcio unilateral o incausado (mal llamado divorcio exprés), además de los efectos jurídicos que produce cada uno de ellos, para lo cual también se exhiben los formatos de solicitud de divorcio administrativo. Doctrinalmente, resulta interesante que se mencionen las causales que contenía el numeral 267 del CCCDMX, mismas que fueron derogadas, aunque existen entidades en las que todavía se contemplan causales de divorcio. Finalmente, y siguiendo con la naturaleza de esta Colección de Textos Jurídicos dedicados a la práctica forense, la parte final de esta obra se encuentra conformada por formularios de un procedimiento completo de divorcio incausado, que parte desde un escrito inicial de demanda, hasta el auto que declara que la sentencia definitiva ha causado ejecutoria. Es importante mencionar que en los formatos no sólo se plasman las promociones presentadas por las partes, sino que también se muestran los autos que el juzgador pronunció en razón de cada una de estas, con ello podremos analizar el criterio que emitió la autoridad.
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